viernes, 27 de febrero de 2009

Poema en el primer aniversario de Fundación del "Instituto Nacional Central de Señoritas"

En el primer aniversario de nuestro Instituto en el año 1951, la entonces alumna de Segundo Curso, la señorita Marta Cea Suria. elaboró el siguiente poema que presentamos a continuación :

"El viento que baja de las montañas y trae enredado en su seno el perfume sutil de los madrecacaos en flor, se colaba por entre los corredores de un vetusto caserón que en un día 18 de febrero del 50, se encontró rejuvenecido de repente, pues así como el humilde portalito de Belén había servido de abrigo al tierno Jesús, así él imitándole, acogío en su interior a un recién nacido que veía por primera vez la luz, pero que, como el divino maestro, traía encomendada la tarea de decir: "Dejad que los que tengan ansias de aprender, vengan a mí, porque yo les daré el pan del saber."

Sonar de cascabeles, repicar de campanas, rumor de voces extrañas, ecos de música dulce, lectura de discursos, risas juveniles, aletear de ilusiones... Recuerdos de 18 de febrero¡

Recuerdos que aún flotan en el ambiente invitándonos a la ensoñación. Detengamos por un instante la marcha del tiempo, Instituto querido y volvamos a vivir los momentos aquellos en que surgiste a la vida; los momentos aquellos en que bajo la bendición de Dios, te preparaste a luchar con el firme propósito de no dejar perecer las esperanzas que en tí habían puesto tus progenitores.

Te señalaron una meta y entregaron tu dirección a unas manos que tienen la suavidad de los pétalos y la dureza del granito.

Hace un año que pisamos por primera vez el umbral de esta vieja casona y tú nos acogiste protectora, nos hiciste olvidar la timidez que sin querer nos invadía y tu despespertar a la vida fue un efluvio de risas , gorjear de pajarillos, volar de esperanzas.

Pero el tiempo corre con pasos de gigante y hoy cumples 365 días de vida, 365 días que han sido de constante lucha, de penas de alegrías y de tristezas. Ahora nos encontramos celebrando tan magna fecha, bajo tu techo acogedor nos hallamos reunidas todas las que te vimos tomar el cayado y las sandalias, A tu regreso aquel día, te has visto rodeado de nuevas caras, de almas más inquietas quizá que las nuestras; y tu, con tu sonrisa bondadosa, las has estrechado en tus brazos, como hace un año hiciste con nosotras.

Repica, ho campana¡ lanza al viento tu sonido argentino tus carjadas sonoras, con el mismo entusiasmo con que lo hiciste hace un año.

Olvida siquiera ahora, que tienes que cumplir el reglamento de nuestro querido Instituto, olvídalo, nos formaremos el corazón del Insitituto.

Lanza a los aires tu repique sonoro porque hoy es dia de promesas y de esperanzas. "

Martha Cea Suria.
2º Curso 1951

"I.N.C.S."